Etapa 8: de Mhamid a Agdz
De Mhamid a Zagora hay que volver por el mismo itinerario de la ida.
De Zagora a Agdz también podemos regresar por la misma
carretera que nos trajo de Nkob, pero es preferible hacerlo por la pista que
recorre la margen izquierda del Drâa, sobre todo si disponemos de un vehículo
todo terreno. La pista no suele comportar dificultades, excepto en época de
lluvias.

Entre los múltiples ksur que van surgiendo en esta
margen izquierda, mencionaremos Timasla por su zagüía de linda fachada y
robusto alminar de tierra cruda. También hallaremos unas cuantas kasbas,
resultando curiosa la de Taakilt por ser la única en toda la región que
posee una torre redonda. La explicación es quizás que se construyó la kasba a partir de
una torre ya existente, pero de todos modos la forma redonda es excepcional en
el sur de Marruecos.

La zagüía de Timasla |

La casba de Taakilt |
Una vez atravesemos la carretera de Nkob, tenemos la opción de
ir hasta Agdz por asfalto o de seguir por la pista. En este último caso,
descubriremos una casba muy espectacular en Ait Hamou Ou Said,
situada sobre una peña que le permite erguirse altiva por
encima del valle. Sin embargo, su imagen resulta más pintoresca viéndola desde
la otra orilla, con el majestuoso río en primer plano. Construida en 1930,
perteneció a un representante de El Glaoui y pasó luego a manos del Estado
marroquí, que la utilizó durante un tiempo como escuela antes de abandonarla por
completo. En 2009 fue restaurada por la fundación de la BMCE y transformada en
una escuela.
Si preferimos ir por asfalto, aparte de obtener una mejor
imagen sobre la kasba de Ait Hamou Ou Said, veremos también la kasba de
Igargar junto a la ruta.

La kasba de Ait Hamou Ou Said |

La kasba de Igargar |
En cualquier caso, es imprescindible pasar a la orilla
izquierda más tarde o más temprano para visitar Tamnougalt. Este ksar
de considerables dimensiones había sido durante muchos años la capital de la
tribu Mezguida y sede del caíd que representaba al sultán en la zona. Los sucesivos caídes se construyeron diferentes
kasbas, al principio dentro y más tarde fuera del ksar, algunas de ellas muy espectaculares por
sus proporciones y por su decoración, única en todo el sur de Marruecos.

El ksar Tamnougalt
Una de
tales kasbas ha sido convertida ahora en restaurante con algunas habitaciones,
mientras el conjunto del pueblo se ha beneficiado de un programa de
rehabilitación financiado por la Cooperación Española. El ksar también ha
sido objeto de un estudio detallado por parte del CERKAS, la Universidad
Politécnica de Cataluña y el Colegio de Aparejadores de Barcelona, quienes
redactaron un interesante informe (citado en la sección "libros"). Las kasbas
del exterior impresionan por su situación en lo alto de una colina, (30º 40,640' N - 6º 23,797' W)
pero se hallan en mal estado.

Interior de la kasba del Caíd Abou Beker |

Entrada a la kasba del Caíd Abderrahmane |
De Tamnougalt a
Agdz se puede ir por la carretera asfaltada o bien por una pista que sigue
la margen izquierda, pasando por el ksar y la kasba de Tiliouine, en ruinas.

La kasba de Tiliouine
Ya en Agdz, una carretera local de 2 Km. nos
conducirá a la kasba del caíd Alí en Aslim, que fue construida a
principios del siglo XX y se convirtió en sede del antiguo caíd de
Tamnougalt a partir de 1924. En su estructura muestra cierta influencia
urbana, incluyendo un amplio riad con galerías alrededor de un
patio que en su época estaba plantado de naranjos y limoneros.
Actualmente, dicha kasba se halla dentro del recinto del camping y contiene croquis y
documentos cedidos por una asociación alemana que colabora en la
restauración del monumento.
La visita guiada cuesta 25 DH por persona.

La kasba del caid Ali en Aslim
De Aslim surge una pista bastante precaria que conduce a
Tizgui, Rbat y a otros pueblos del curso alto del Drâa, bastante pintorescos: una
pequeña excursión muy recomendable a quienes dispongan de un vehículo todo terreno.

Ksar Tinirhill
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