Etapa 6: de Goulmima a Rissani por Errachidia y Erfoud
Entre Goulmima y Errachidia, la carretera discurre por una
alta meseta extremadamente árida, al pie del Gran Atlas, divisándose un solo
oasis en todo el camino: Tarda. Una pista permite acceder a él y obtener una
imagen de conjunto bastante bonita de su viejo ksar en ruinas con el Atlas al fondo.

Ksar Tarda
Errachidia es una ciudad moderna situada en medio del palmeral
de Mdagra, que incluye nada menos que 37 ksour, accesibles por diferentes
pistas y carreteras (ver plano). Por desgracia, muchos de
estos ksur fueron devastados por las sucesivas inundaciones.
Dentro del casco urbano de Errachidia debemos mencionar el
ksar Targa, que ha sido objeto de un plan de rehabilitación y está
totalmente habitado. Consta de dos barrios, uno interior protegido por una doble
muralla, en el que vivían los jerifes, y otro que lo rodea, ocupado en su origen
por los labradores de piel oscura que trabajaban la tierra de los primeros.
El alto valle del Ziz
Saliendo de Errachidia hacia el norte por la pista que nace en
el ksar Targa, se llega a Ksar Souk después de pasar junto a muchos otros pueblos fortificados.
Ksar Souk tuvo en otra época una gran actividad comercial y daba nombre a todo
el distrito. Una buena parte de sus habitantes eran hebreos.
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La antigua carretera que discurre por la margen izquierda del Ziz
permite asimismo visitar muchos otros ksur de Mdagra y salir luego a la nacional.
Ésta nos conduce hacia las gargantas del Ziz por un hermoso paisaje, que
comienza con el pantano Hassan Eddakhil y continúa con el verde palmeral
de Tialaline, encajonado entre cañones de roca. En este oasis destacan
tres grupos de ksur de gran importancia histórica y bastante
pintorescos, aunque de reducidas dimensiones: Ait Atmane (32º 04,782' N - 4º 23,163' W),
Ifri y Tamarkecht. |
Más allá de las gargantas del Ziz, el valle se abre y,
aunque continúan apareciendo ksur, su interés se va reduciendo
paulatinamente porqué son cada vez más pequeños y están casi todos en ruinas.

El ksar Ifri
El Ziz, de Errachidia a Erfoud
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A la salida de Errachidia se ven desde la carretera
un gran número de ksur del oasis de Mdagra, de los que ya hemos hablado.
Luego se llega a Meski, que merece una mención especial por su situación
en lo alto de una peña rocosa que lo hace muy pintoresco visto desde
lejos, si bien por dentro se halla todo en ruinas. Además, su entorno de
palmeras es muy frondoso y en las cercanías hay una fuente natural transformada en piscina.
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Más tarde se divisa la
Zagüía Amelkis (31º 48,624' N - 4º 16,117' W) desde el borde del barranco y se desciende a Zouala. A
partir de este punto los ksur se suceden uno tras otro, habitados
aún y llenos de actividad: Oulad Cheker (31º 46,413' N - 4º 13,256' W), Ait El Khelef
(31º 46,524' N - 4º 13,323' W), etcétera.

El ksar Oulad Cheker
Una carretera que surge a la derecha conduce al Ksar El Gara (31º 42,466' N - 4º 11,774' W)
y de allí a Zrigat, un grupo
de ksur que fueron muy importantes en su época pero que han sufrido el embate de las inundaciones.
Continuando por la misma carretera encontraremos El Maarka (31º 38,274' N - 4º 12,892' W), un
antiguo palacio de la dinastía Alauita construido bajo el reinado de Moulay
Ismail y del que se conserva una hermosa puerta monumental de estilo urbano, con profusión de mosaicos y de yeso
esculpido, si bien el interior del recinto está en ruinas.
Por el contrario, la Zaouia Jdida (31º 36,982' N - 4º 13,574' W) que se
levanta al sur de El Maarka sigue habitada, en muy buen estado de conservación, y sus
callejuelas enlosadas presentan un aire de misteriosa serenidad. Todavía más
lejos, el ksar Bathatha (31º 36,923' N - 4º 13,113' W) resulta bien pintoresco, con sus dos
portales sucesivos.
Regresando a la carretera general, todavía se ven otros ksur,
pero luego el palmeral deja paso a un terreno árido, con pequeñas dunas incluso.
Este paisaje árido se prolonga hasta entrar en el oasis de Tizimi, donde se
concentran nuevos ksur y entre ellos el mayor de toda la región:
Maadid (31º 27,987' N 4º 12,922' W). Está compuesto por cuatro barrios separados por murallas y su
arquitectura ofrece un altísimo interés, motivo por el cual es visitado con
mucha frecuencia por el turismo.
En 1968, Maadid fue objeto de un plan de
mejora de las condiciones de vida financiado por la FAO y, gracias a ello,
continúa plenamente habitado, en perfecto estado de conservación.

Portal de Maadid |

Interior de la entrada monumental de Maadid |
Dentro del mismo oasis de Tizimi, ya a la entrada de
Erfoud, una pista a la derecha conduce al ksar Jrana (31º 27,048' N - 4º 14,000' W), que se ha
beneficiado asimismo recientemente de un plan de rehabilitación. A los demás
ksur de este oasis se llega por otras pistas desde la carretera de Jorf.

Calle central del ksar Jrana
El Tafilalet
Al sur de Erfoud se extiende uno de los mayores oasis
de toda la región y uno de los más conocidos: el Tafilalet.
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Este oasis es famoso por haber constituido a lo largo
de la historia una importante etapa de las caravanas que unían Fez al
África Subsahariana y un centro comercial de primer orden.
El palmeral está hoy bastante decrépito a causa de la
sequía, pero desde el punto de vista arquitectónico su riqueza es enorme.
En él encontramos medio centenar de ksur aún habitados y
media docena de antiguos palacios construidos por los Alauitas, dinastía que surgió
precisamente del Tafilalet en el siglo XVII. Entre estos palacios cabe destacar El Fida, Oulad Abdelhalim y Abbar.
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El Fida (31º 18,483' N - 4º 15,048' W) ha sido restaurado
por el Estado marroquí y convertido en museo. Contenía un museo que ya no
existe, pero el edificio puede visitarse mediante una propina para el
guardián. Se llega hasta él desde Rissani por la carretera de Mezguida.

Palacio El Fida: patio central |

Palacio El Fida: el hammam |
Abbar (31º 16,666' N - 4º 15,094') no es más que un amasijo
de ruinas, entre las cuales aparecen algunos portales curiosamente intactos, con
magnífica decoración de tipo urbano. Se llega a él andando por un sendero hacia
el sur desde el mausoleo de Moulay Ali Cherif.

Portal de la mezquita de Abbar
Oulad
Abdelhalim (31º 16,209' N - 4º 14,510' W), por su parte, se halla en un estado de conservación bastante deplorable
pero puede visitarse igualmente; durante muchos años fue la residencia del
representante del sultán en el oasis. Incluye un barrio donde vivían los
esclavos y otro para los jerifes, además del propio palacio. Está
fechado en 1846 por una inscripción, aunque puede que su origen sea otra construcción anterior.
Un poco más al este, al otro lado de la carretera que lleva a Oulad Abdelhalim, se descubren los restos
del ksar Tighmert (31º 16,821' N 4º 14,736' W), que
perteneció igualmente al sultán y fue destruido en 1919 en el transcurso de una
cruenta batalla entre el ejército francés y los resistentes Ait Atá. Otro
palacio, llamado Dar Beida (31º 17,640' N 4º 13,399' W), fue levantado en el siglo XVIII por orden de Sidi
Mohamed Ben Abdellah, encontrándose hoy en condiciones igualmente precarias.

Ruinas del ksar Tighmert |

Portal del ksar Oulad Abdelhalim |
Por lo que respecta a los ksur en los que habita la
población local, están repartidos por todo el palmeral, pudiendo llegarse a
muchos de ellos por el llamado "circuito turístico" que nace junto al mausoleo
de Moulay Ali Cherif y a otros por la carretera de Mezguida.
Mencionaremos entre ellos el propio Ksar Mezguida (31º 19,454' N - 4º 15,451' W)
por su valor arquitectónico; Tabouassamt (31º 14,386' N - 4º 16,455' W) por su importancia histórica;
Ouighlane (31º 15,576' N - 4º 17,193' W) por sus grandes proporciones y por estar aún completamente
habitado; Serghine (31º 15,441' N - 4º 13,255' W) por el misterioso ambiente que reina en sus callejuelas
oscurísimas y Tingheras (31º 13,359' N 4º 18,193' W)
por hallarse situado sobre una loma desde la cual se domina el conjunto del oasis.

Ksar Tingheras
En el Tafilalt hay asimismo diferentes ksur donde se trabaja
la alfarería, como Guelala (31º 19,929' N - 4º 18,339' W), Charfat Bahaj
(31º 14,304' N 4º 17,495' W) y Moulay Abdelah Dkak (31º 17,259' N 4º 17,149' W).
Para terminar, en el interior de Rissani se levanta
el ksar Abou Am (31º 16,916' N 4º 16,147' W), totalmente habitado y restaurado recientemente
gracias a la cooperación internacional. Su entrada presenta cierto aire urbano, como en muchos otros ksur del Tafilalet,
debido a la influencia de Fez a través de las relaciones mercantiles.
Este ksar es uno de los más visitados por el turismo en la zona.

Portal del ksar Abou Am
Unos cien metros al norte de Abou Am, se ven
asimismo los restos de una kasba del siglo XIII o XIV que dio nombre a la
población actual. En este caso la palabra "kasba" se emplea en su
sentido de los fuertes construidos por el Estado en zonas rurales, sin
relación alguna con las kasbas que hemos ido viendo a lo largo de nuestro
recorrido. Una parte de esta kasba de Rissani está ocupada hoy por el Centro de Estudios Alauitas.

De Rissani se puede seguir por asfalto hasta Merzouga para
ver el desierto y las dunas del Erg Chebbi. Pero
allí no se encuentra arquitectura tradicional porqué los habitantes eran nómadas que vivían en jaimas.
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