Kasba Ait Ouzza, en Boumalne Dadès.
Roger Mimó: La route des mille kasbahs, en français.   La ruta de les mil alcassabes, en català.

LA RUTA DE LAS MIL KASBAS

Etapa 3: de Skoura al valle del Dadès

La carretera nacional discurre entre Skoura y Quelat Mgouna por un terreno desértico, donde escasean los pueblos y las kasbas. El único punto intermedio en el que se concentran una quincena de ellas es Imassine, un pequeño oasis lleno de árboles frutales de todo tipo, excepto las palmeras, que no volveremos a encontrar hasta Tinghir.

Mapa del sur de Marruecos entre Skoura y Quelat Mgouna

Un poco antes de llegar a Quelat Mgouna, divisaremos al otro lado del río las ruinas de la fortaleza que dio nombre a esta población y, junto a ellas, una casba más moderna, muy llamativa, en perfecto estado de conservación.

Del centro de Quelat Mgouna surge un desvío asfaltado a la izquierda. Tomándolo, se descubren muy pronto los restos del ksar Mirna, en medio de los cultivos, y un poco más allá la impresionante kasba de Mirna sobre un peñasco.

Ksar Mirna en Quelat Mgouna, sur de Marruecos.
Ksar Mirna
Kasba de Mirna en Quelat Mgouna, sur de Marruecos.
Kasba de Mirna

Variante entre Skoura y Quelat Mgouna por el Gran Atlas

Recomendamos a quienes dispongan de un vehículo todo terreno y del tiempo necesario que tomen esta ruta alternativa entre Skoura y Quelat Mgouna, mucho más interesante que la carretera nacional.

Mapa del sur de Marruecos entre Skoura y Quelat Mgouna.

El primer tramo después de Toundout discurre por montañas áridas con muy escasos núcleos habitados. Pero la cosa cambia a partir de Ait Toumert, entrando en un alto valle muy fértil y poblado. Allí empieza el asfalto, del que van surgiendo caminos a los diferentes pueblos, todos llenos de kasbas. Desde la propia carretera vemos la kasba de Ait Lala, en Ait Khalifa. Poco después, un desvío a la derecha nos permitirá llegar a Rbat, donde admiraremos la kasba antigua de la familia Oumergan, abierta a la visita. Otro desvío, esta vez a la izquierda, nos conducirá a Amajgag. De allí, una pista de montaña continúa por Imeskar y por un puerto de tres mil metros hasta el alto valle de Mgoun.

Niñas del valle de Mgoun, sur de Marruecos.
Niñas del valle de Mgoun

Más lejos, un último desvío se dirige a Imi n'Ouaka, que cuenta con un gran número de kasbas. Por fin, en El Hot, destaca la kasba de Ait Kho Haddou.

Kasba de El Hot en el valle de Mgoun, sur de Marruecos.
La kasba de Ait Kho Haddou

Kasba en Bou Taghrar, sur de Marruecos.

En Bou Taghrar se yergue, entre otras, la kasba de Ait Oumergden, impresionante por sus proporciones y riquísima en decoración. Puede visitarse por dentro mediante una propina.

Desde Bou Taghrar, una nueva carretera permite descender a Quelat Mgouna siguiendo el valle y pasando por numerosos pueblos de tierra, así como por las casbas mencionadas ya en la ruta básica por asfalto.

Entre Quelat Mgouna y Boumaln Dadès, la carretera discurre siempre junto al valle, donde se concentran los cultivos, la población y las kasbas.
La primera que cabe mencionar es la de El Goumt (31º 17,444' N - 6º 02,578' W), un conjunto de dos edificios que habían pertenecido a El Glaui, pasando luego a manos del Estado. Lamentablemente, se mantienen cerrados al público y se van degradando poco a poco sin que las autoridades competentes hagan el menor esfuerzo por evitarlo, pese a los informes de que disponen desde 1975 acerca de sus posibilidades de explotación turística.

Mapa del sur de Marruecos entre Quelat Mgouna y Boumalne Dadès.

Un poco más allá de Souk Khemis (el zoco de los jueves), surge a la derecha la kasba de Ait Kassi, anunciada como "Maison d'Hôtes y Museo de arte beréber".
Construida en varias etapas entre 1920 y 1950, merece la pena visitarla por su buen estado de conservación y por los objetos tradicionales que contiene, entre ellos una interesante colección de joyas beréberes.
Esta feliz iniciativa de sus propietarios contrasta con el desinterés del Estado por su vecina de El Goumt.

Entrada: la voluntad.

Kasba Ait Kassi en el valle del Dadès, sur de Marruecos. Museo de la kasba Ait Kassi, valle del Dadès, Marruecos

Más lejos, en Agafai, descubriremos la hermosa kasba de El Haj Moha Ou Abdessalam. Data de principios del siglo XX y llama la atención por su galería exterior con arcadas, así como por su abundante decoración de los muros y las torres. Hoy está lamentablemente abandonada, pero todavía no ha empezado a caerse.

En Ait Bou Atmane aparece, por el contrario, una casba aún habitada y bien conservada, aunque mucho menos pintoresca que la precedente. Otras casbas que jalonan esta etapa quedan un poco apartadas de la carretera, no teniendo ninguna de ellas un especial interés.

Kasba de Ait Ouzza en Boumalne Dadès, sur de Marruecos.

Al llegar a Boumalne, encontraremos las ruinas de su antiguo ksar y, junto a ellas, la kasba de Ait Ouzza, que es una de las más altas de toda la región.

Se halla todavía en buen estado porque sigue habitada y, en principio, nos limitaremos a admirar su imagen exterior.


El alto valle del Dadès

Mapa del valle del Dadès en el sur de Marruecos.

Del centro de Boumalne surge una pista practicable con cualquier vehículo, que remonta el valle del Dadès por la margen izquierda del río, hasta Slilou. Allí se yergue la kasba del caíd Mimoun (31º 23,356' N - 5º 59,144' W), que tiene cinco plantas. Está cerrada.
Al resto de las poblaciones del valle se llega por una carretera bien asfaltada que asciende hasta Msemrir por un hermoso paisaje de alta montaña jalonado de cañones, gargantas y curiosas formaciones de conglomerado.

Kasbah Ait Moutad dans la vallée du Dadès, sud du Maroc.

La primera kasba de este recorrido se sitúa en Ait Moutad (31º 24,804' N - 6º 00,153' W) y fue levantada en 1939 por Mohadach Ou El Haj, que era en ese momento el representante de El Glaoui en la zona. Es la única de todo el sur de Marruecos que tiene cinco torreones en lugar de los cuatro habituales y ello se debe probablemente a la necesidad de adaptarse al terreno, puesto que fue construida justo al borde de un barranco.
El edificio está abierto a la visita turística mediante el pago de una entrada y su interior sorprende por la influencia urbana, con un gran patio central y arcadas cubiertas de yeso esculpido. Desde la azotea se obtiene una vista fantástica sobre el valle.

En Ait Larbi se concentran tres kasbas de finales del siglo XIX, muy ricas en ornamentación. Su entorno paisajístico acrecienta todavía más su valor artístico, ofreciendo uno de los cuadros más espectaculares de toda la región. Por desgracia, el estado de conservación de estos valiosos monumentos es bastante precario y sería de lamentar que en el futuro desapareciesen por completo.

Kasbas en Ait Larbi, valle del Dadès, sur de Marruecos.

La siguiente kasba la encontramos en Ait Idir, siendo bastante sencilla. Luego nos adentramos en las gargantas del Dadès y, cuando el valle vuelve a ensancharse, aparece la kasba de Imdiazen, decorada con primor y bastante bien conservada. Sólo puede verse por fuera, ya que sus dueños no habitan en ella ni en las cercanías.

Niñas beréberes del Gran Atlas marroquí

Hay también una kasba en Ait Amer y dos bastante pequeñas en Tighadouine, un hermoso pueblo que trepa por la ladera de la montaña. A partir de este punto el interés arquitectónico del valle disminuye mucho, hasta llegar a Msemrir. En esta población se conservan restos del antiguo ksar y también hay una kasba, de la que hablaremos en el apartado "comprarse...".


La ruta de las mil kasbas, etapa 2. Lista de las etapas. La ruta de las mil kasbas, etapa 4.

Biografía de Roger Mimó Alojarse en una antigua kasba de tierra. Comprarse una kasba.
¿Qué es una kasba? Circuitos por el sur de Marruecos y la ruta de las mil kasbas. Libros de Roger Mimó y otros libros sobre las kasbas del sur de Marruecos.
Roger Mimó revive el viaje de Alí Bey. El Gran Atlas y otras montañas de Marruecos. Guías de Roger Mimó sobre Tunicia, Siria y Egipto.

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