Roger Mimó :

 LA RUTA DE LAS MIL CASBAS

Etapa 12: de Nkob a Zagora

Dejando Nkob, la carretera discurre por un terreno árido y despoblado hasta alcanzar el valle del Drâa, que constituye una inesperada explosión de vida: es una sucesión de oasis jalonados por varias decenas de casbas y dos centenares de ksur.

Quienes deseen conocer mejor este valle deberán leer el libro Trésors et merveilles de la vallée du Drâa reseñado en la sección libros.

Por otra parte, el inventario del patrimonio arquitectónico del valle realizado por el CERKAS, el Bureau Hostett-ler de Berna y el EPF de Lausanne puede consultarse a través de la Web: http://photpc15.epfl.ch

 

Tomando en Tansikht la dirección de Zagora,  descubriremos al poco rato varias construcciones espectaculares por su situación al borde del barranco, en torno a El Had, el zoco de los domingos.

Un poco más allá, en Oulad Atmane, veremos la casba de uno de los grandes caídes del Drâa, el caíd Larbi, que fue aliado de El Glaoui durante la primera mitad del siglo XX. El edificio es de un estilo bastante tardío, con clara influencia urbana en los detalles, como los techos de cedro y los arcos que rodean las ventanas. Está abierto a la visita turística mediante el pago de una entrada.

Tras descubrir muchos otros monumentos a cual más pintoresco, en Tinzouline aparece uno muy especial, llamado Er Ribat y situado en el interior del propio ksar. Se trata, como su nombre indica, de una construcción similar a las rápitas o ribats, una suerte de monasterios en los que vivían monjes guerreros dedicados a la defensa del islam. Este tipo de instituciones, comunes en Marruecos hacia el siglo X, fueron desapareciendo posteriormente, por lo que nos hallamos ante un ejemplo único. Se organiza en torno a un gran patio con galerías y en él habita actualmente una familia sencilla que no dudará en haceros visitar el conjunto si lo solicitáis.

Antes de llegar a Zagora, el ksar Tissergat merece también una mención especial por su magnífica imagen de conjunto y por el hecho de haber sido restaurado en 1968 gracias al programa financiado por la FAO del que ya hemos hablado, de modo que hoy se halla en un estado de conservación bastante aceptable. En su interior hay además un hotel que ocupa la vieja casba de El Hiba.


El Ribat de Tinzouline               AMPLIAR

El ksar Tissergat                   AMPLIAR

Zagora es un centro administrativo moderno sin el menor interés, aparte de sus hoteles. Por lo que respecta a los ksur que la rodean, hablaremos de ellos en la etapa siguiente.


                  


© Roger Mimó        Esta página ha sido revisada en septiembre de 2008