Roger Mimó :

 LA RUTA DE LAS MIL CASBAS

Visitar casbas transformadas en museos, hacer un circuito a la búsqueda de casbas, alojarse en una casba, libros sobre las casbas, posibilidades de comprarse una casba...

La ruta de las mil casbas constituye actualmente uno de los principales atractivos turísticos de Marruecos. La integran, en efecto, más de un millar de dichos monumentos. Sin embargo, la mayor parte de los viajeros que recorren la zona sólo llegan a ver media docena de ellos, los más famosos, los que están en todos los folletos publicitarios.

El objetivo de esta página Web es dar a conocer a los visitantes que deseen profundizar en el tema de la arquitectura tradicional de tierra cruda las inmensas posibilidades que les ofrece el sur de Marruecos. Su autor, Roger Mimó, está convencido de que la promoción turística es la mejor vía para salvaguardar las casbas, que se hallan en peligro de desaparecer a causa del abandono por parte de sus habitantes de origen.

Nuestra propuesta incluye un recorrido básico por asfalto (en rojo en el mapa) y algunas posibles variantes o excursiones por pistas (en verde). Tomamos Marrakech como punto de partida por ser el principal aeropuerto de la región, pero también se puede volar a Ouarzazate, a Errachidia, o se puede viajar por tierra desde Europa.

Hemos dividido el recorrido en 15 etapas, que no forzosamente deben ocupar una jornada entera cada una:

1. De Marrakech a Ait Ben Haddou
2. De Ait Ben Haddou a Ouarzazate
3. De Ouarzazate a Skoura
4. De Skoura a Quelat Mgouna. El valle del Mgoun
5. De Quelat Mgouna a Boumalne Dadès. El valle del Dadès
6. De Boumalne Dadès a Tinghir. El valle del Todra
7. De Tinghir a Tinejdad. El oasis de Ferkla. Excursiones a partir de Tinejdad
8. De Tinejdad a Goulmima. El valle del Gheris
9. De Goulmima a Errachidia. El alto valle del Ziz
10. De Errachidia a Erfoud y Rissani. El Tafilalet
11. De Rissani a Nkob
12. De Nkob a Zagora
13. El valle del Drâa entre Zagora y Mhamid
14. De Zagora a Agdz
15. De Agdz a Marrakech por Tasla y Taznakht

Buen viaje y, por favor,

NO ENSEÑÉIS A LOS NIÑOS A MENDIGAR.

Cuando un turista le da un dirham, un chicle o un bolígrafo a un niño, no puede imaginarse el daño que le hace:

  • Este niño se acostumbrará a pedir a los extranjeros.

  • Para él, ya no seréis más que un monedero andante.

  • Deseando obtener cada vez más regalos, probablemente dejará la escuela y ya no tendrá ningún futuro, si no es el de convertirse en un caza-turistas.


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© Roger Mimó         Esta página ha sido revisada en julio de 2008